Definitivamente instalada en las economías centrales, la crisis internacional ha comenzado a mostrar hasta donde afectará la vida de la gente.
En nuestros países y en Argentina en particular, se esta debatiendo la forma en que esta situación se manifestará ente nosotros, hasta donde llegará y cual será su duración.
Lo concreto es la necesidad, para la gestión Pyme, de poder llegar al esteblecimiento de un conjunto de hipótesis que permitan prever los cambios en el entorno econímico.
La posibilidad de anticipar en lo que más podamos los distintos escenarios y como afecta cada u no de ellos a nuestra actividad en concreto.
Las respuestas a los distintos escenarios no será la misma en cada rama de la actividad económica, ni en cada empresa en particular.
En nuestros países en primer lugar se diferencian claramente dos situaciones que en una primera etapa diferenciará el grado de afectación de ada economía.
Estas dos situaciones se despenden del grado de participación de capitales internacionales dentro de sus fronteras nacionales.
Por un lado países como Brasil que ha venido siendo recetor de dichos capitales, y que en gran medida explican su tasa de inversión, están en esta etapa más expuestos ante la ya observada tendencia de abandonar esos países y refugiarse en otros activos que ofrezcan mayor seguridad.
La otra situación observada es donde la participación de dichos capitales es menor y no la variable central para la tasa de inversión. Argentina es un claro ejemplo de esto. Su participación en los mercados financieros es sumamente escasa y su ritmo de crecimiento se explica casi en su totalidad por un proceso de reinversión de las utilidades obtenidas.
De esta primera etapa depende en gran medida la velocidad que la crisis se hará notar en nuestras economías.
La segunda etapa, y sobre la cual aun no tenemos suficientes elementos, es como la recesión mundial nos afectará. Si queda claro que ha terminado un ciclo de crecimiento económico mundial.
Dentro de lo previsible para esta segunda etapa, esta la disminución del comercio con los países centrales y la posible invasión de productos de la economía asiática entre otras que ya no contarán con sus principales compradores, por lo menos en el volumen que venían sosteniendo.
Ante esta situación se prevé el uso de medidas arancelarias y para arancelarias, así como la posibilidad de incrementar el crédito al sector Pyme.
El tema da para mucho más pero es conveniente volver a sentarse y analizar el F ODA, repasar muy cuidadosamente las amenazas, plantear los posibles escenarios e ir formulando el conjunto de estrategias que requiera cada uno de ellos.
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martes 21 de octubre de 2008
El entorno económico amenazado por la crisis internacional.
Publicado por
Enrique González Olguin
a las
16:25
Etiquetas: crisis internacional, entorno económico, gestión Pyme
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